Los logotipos de diamantes de imitación suelen utilizar diamantes de imitación de cristal como núcleo visual y se logran mediante procesos como cortar y esmerilar, aplicar una capa reflectante, recubrir una capa protectora y colocar y transferir los diamantes de imitación. La práctica estándar de la industria es recubrir el pabellón de pedrería semiacabada (con una estructura facetada estándar de corona, faja y pabellón) con plata/aluminio para mejorar el reflejo y el fuego, seguido de un barniz protector. Luego, utilizando una película de transferencia de calor, una película de tiras de diamantes de imitación o plantillas de posicionamiento, los diamantes de imitación se organizan con precisión de acuerdo con el diseño del logotipo y se transfieren y fijan mediante prensado en frío/caliente, formando un logotipo que combina alta reconocibilidad y atractivo decorativo. La clave de este proceso es que el rendimiento óptico está determinado por las facetas y la capa reflectante, la durabilidad por el revestimiento y el revestimiento, y la precisión del posicionamiento por el proceso de disposición y prensado.